lunes, 3 de septiembre de 2012

Cartas de Prisión (George Jackson)

Cartas de Prisión (George Jackson)

George Jackson

(Los hermanos de Soledad, Cartas de Prisión)

 
El 21 de Agosto de 1971, cuando apenas iba a cumplir 29 años, George Jackson, fue asesinado por uno de los guardias que custodiaban las murallas de la “Cárcel de San Quintín”.

El pretexto para dispararle fue (según versión oficial) que George intentaba fugarse portando una pistola 9mm, escondida en una peluca afro, la cual según las autoridades fue introducida dentro de una grabadora pequeña en la que también se trasportaba la peluca mencionada y muchas municiones.

Pero cuando se le realizó la autopsia se demostró que la bala que lo tumba al piso entró por la espinilla, encontrando otra bala la cual fue disparada a quemarropa penetrándole por la espalda. Los Guardias lo ajusticiaron estando de rodillas.

George Jackson nació en uno de los “ghettos” de Chicago el 23 de octubre de 1941, apenas tenía 18 años cuando fue condenado por cómplice de un robo de 70 dólares en una gasolinera, un delito que podía solicitar su libertad cuando cumpliera un año, pero nunca le dieron esa oportunidad (mientras que al autor fue liberado al cumplir los dos años de presidio), George estuvo 11 años tras las rejas, 7 de ellos en aislamiento especial.

Durante esos once años estudio el Marxismo, convirtiéndose en comunista,  militante del partido Panteras Negras escribiendo tres libros: Cartas de Prisión, Soledad Brothers y Blood In My Eyes (publicado después de su muerte).

George se había convertido en una de las voces más importantes en momentos de revolución. El juicio del grupo “Hermanos de Soledad (Soledad Brothers) se llevaría a cabo a finales del verano de 1971 y las autoridades sabían que esa voz, su voz, se encargaría de juzgarlos por los tantos crímenes cometidos. Por ello había que matarlo.

Aquí algunos de sus escritos:

“Disimulaba ante las monjas y los curas; ayude (Sic) misa solo para tener mejores oportunidades de robar vino en el altar; canté en el coro porque me obligaron. Cuando íbamos de visita a las iglesias católicas para blancos ricos, nos trataban muy bien, alimentándonos, recompensándonos con regalos. Aunque me odiaba, el viejo Padre Brown nunca dejo de ponerme al frente cuando nos exhibía, y eso que yo era el más feo, flaco y ruin del grupo.”

“El racismo está esparcido, difundido a través de toda Norteamérica, repulsivo, clandestino, hipócrita y arrogante. Hay un lugar donde podríamos esperar que cesara, pero, al contrario, es justamente en ese lugar donde alcanza su más alto grado de crueldad, intensificándose  a cada segundo, devorando cuerpos y almas; es en ese lugar donde el racismo se concentra: las prisiones de los Estados Unidos, la prisión, La Soledad, su corazón: las celdas de Soledad.”

“Nos han convertido en la alfombrilla del mundo, pero el mundo todavía no ha visto lo que la gente como nosotros es capaz de lograr. Habrá una página especial en el libro de la vida para los que han regresado desde la tumba. Esta página hablará de la derrota total, la ruina, la pasividad y la sujeción por un lado, y por el otro, la victoria aplastante y la realización contundente.”

 

 “No quiero morir dejando como único monumento unas pocas canciones tristes  y  un montecillo de tierra. Quiero dejar un mundo liberado de basura, contaminación, racismo, estados nacionales, guerras y ejércitos de estados nacionales, ostentación, intolerancia, estrechez de miras, mil clases de miras, mil clases de mentiras y la economía usurera y licenciosa.”

 

“Como esclavo, el fenómeno social que me ocupa toda la conciencia por supuesto es la revolución. El esclavo y la revolución. Nacido a una muerte prematura, para hacer oficios serviles por un sueldo mínimo, el jornalero, el basurero, el atrapado, el encarcelado, sin fianza. Soy yo, la victima colonial. Cualquier funcionario de bajo nivel me podría matar mañana, sin castigo. He vivido la represión cada hora de mi vida, una represión tan severa que cualquier cambio de mi parte traerá alivio; una pequeña victoria o el alivio de la muerte. En todo sentido del término, en todo sentido autentico, soy esclavo de la propiedad.”

 

“No podemos, no queremos ser racistas negros. En los Estados Unidos, el enemigo de los negros no es el blanco. El enemigo de los blancos no es el negro. El enemigo, para unos y otros, es el capitalismo”.

 

“Intentamos convertir la mentalidad negra criminal en una mentalidad negra rovolucionarIA”

 

Jackson nunca quiso ser un autor de libros, solo quería expresar la rabia contenida dentro de cuatro paredes que se convirtieron en su tumba.